miércoles, 28 de agosto de 2013

Capítulo 3, parte 2

- _____(tn), tenemos trabajo ahí fuera - Me dice sin acritud.
- Si, perdona-murmuro, y me doy la vuelta para salir.
- ¿De qué conoces a Niall Horan?

Paul intenta mostrarse indiferente, pero no lo consigue.

- Tuve que entrevistarlo para la revista de la facultad. Kate no se encontraba bien.
Me encojo de hombros intentando no darle importancia, pero no lo hago mucho mejor que él.

- Niall Horan en Clayton's. Alucinante - Resopla Paul sorprendido. Mueve la cabeza, como si quisiera aclararse las ideas - Bueno, ¿te apetece que salgamos a tomar algo esta noche?

Cada vez que vuelve a casa me propone salir, y siempre le digo que no. Nunca me ha parecido buena idea salir con el hermano del jefe, y ademas Paul es mono como podría serlo el vecino de al lado, pero, por mas fantasía que le eches, no puede ser un héroe literario. ¿Lo es Horan?, me pregunta la voz de mi conciencia alzando su imaginaria ceja. La hago callar.

- ¿No tenéis cena familiar por el cumpleaños de tu hermano?
- Mañana.
 -Quizá otro día, Paul. Esta noche tengo que estudiar. Tengo exámenes finales la semana que viene.
- _____(tn), un día de estos me dirás que si - Me dice sonriendo
Y vuelvo a la tienda.



- Pero yo hago paisajes, _____(tn), no retratos - Refunfuña José
- José, por favor - Le suplico
Con el móvil en la mano, recorro el salón de casa contemplando la luz del atardecer al otro lado de la ventana.

- Dame el telefono

Kate me lo quita de las manos y se retira bruscamente el pelo rubio rojizo del hombro.

- Escuchame, José Rodriguez, si quieres que nuestra revista cubra la inauguración de tu exposición, nos harás la sesión mañana, ¿entendido?
Kate puede ser increíblemente dura.

- Bien. _______(tn) volverá a llamarte para decirte donde y a que hora. Nos vemos mañana.
Y cuelga el móvil.

- Solucionado. Ahora lo único que nos queda es decidir donde y cuando. Llámalo.
Me tiende el teléfono. Siento un nudo en el estómago.

- ¡Llama a Horan ahora mismo!
La miro ceñuda y saco la tarjeta de Horan del bolsillo trasero de mis pantalones. Respiro larga y profundamente, y marco el numero con dedos temblorosos.

Contesta al segundo tono con voz tranquila y fría.

- Horan
- ¿Se... Señor Horan? Soy _______(tn) Steele
No reconozco mi propia voz. Estoy muy nerviosa. Horan se queda un segundo en silencio. Estoy temblando.

- Señorita Steele. Un placer tener noticias suyas.
Le ha cambiado la voz. Creo que esta sorprendido, y suena muy... cálido. Incluso seductor. Se me corta la respiración y me ruborizo. De pronto me doy cuenta de que Katherine Kavanagh esta observándome boquiabierta, así que salgo disparada hacia la cocina para evitar su inoportuna mirada escrutadora.

- Bueno... Nos gustaría hacer la sesión fotográfica para el articulo.
Respira ____, respira. Mis pulmones absorben una rápida bocanada de aire.

- Mañana, si no tiene problema. ¿Donde le iría bien?
Casi puedo oír su sonrisa de esfinge al otro lado del teléfono.

- Me alojo en el hotel Heathman de Portland. ¿Le parece bien a las nueve y media de la mañana?
- Muy bien, nos vemos allí.
Estoy pletórica y sin aliento. Parezco una cría, no una mujer adulta que puede votar y beber alcohol en el estado de Washington

- Lo estoy deseando, señorita Steele
Veo el destello malévolo en sus ojos verdes. ¿Como consigue que cinco palabras encierren una promesa tan tentadora? Cuelgo.

Kate esta en la cocina, observándome con una mirada de total y absoluta consternación.

- _________(tn) Rose Steele. ¡Te gusta! Nunca te había visto ni te había oído tan... tan... alterada por nadie. Te has puesto roja.
-Kate, ya sabes que me pongo roja por nada. Lo hago por deporte. No seas ridícula - Le contesto enfadada.
Kate parpadea sorprendida. Es muy raro que yo me enrabie, y si lo hago, se me pasa enseguida.

- Me intimida... Eso es todo.
- En el Heathman, nada menos - Murmura Kate -. Voy a llamar al gerente para negociar con el un lugar para la sesión.
- Yo voy a hacer la cena. Luego tengo que estudiar.
Incapaz de disimular que estoy mosqueada con ella, abro un armario para empezar a preparar la cena.


Esa noche estoy intranquila, no paro de moverme y de dar vueltas en la cama. Sueño con ojos azules, monos de trabajo, piernas largas, dedos largos y lugares muy oscuros e inexplorados. Me despierto dos veces con el corazón latiéndome a toda velocidad. Si no pego ojo, mañana voy a tener una pinta estupenda, me regaño a mi misma. Doy un golpe sobre la almohada e intento calmarme.



El Heathman esta en el centro de Portland. Terminaron el impresionante edificio de piedra marrón justo a tiempo para el crack de finales de los años veinte. José, Travis y yo vamos en mi Escarabajo y Kate en su CLK, porque en mi coche no cabemos todos. Travis es amigo y ayudante de José, y ha venido a echarle una mano con la iluminación. Kate ha conseguido que nos dejen utilizar una habitación del Heathman a cambio de mencionar el hotel en el articulo.

Cuando explica en la recepción que hemos venido a fotografiar al empresario Niall Horan, nos suben de inmediato a una suite. Pero a una normal, porque al parecer el señor Horan está alojado en la suite mas grande del edificio. Un responsable de marketing demasiado entusiasta nos muestra la suite. Es jovencísimo y por alguna razón esta muy nervioso. Sospecho que la belleza de Kate y su aire autoritario lo desarman, porque hace con el lo que quiere. Las habitaciones son elegantes, sobrias y con muebles de calidad.

Son las nueve. Tenemos media hora para prepararlo todo. Kate va de un lado a otro.

- José, creo que lo colocaremos delante de esta pared. ¿Estas de acuerdo? - No espera a que le responda - Travis, retira las sillas. _______(tn), ¿puedes pedir que nos traigan unos refrescos? Y dile a Horan que estamos aquí.
Si, ama. Es tan dominante... Pongo los ojos en blanco, pero hago lo que me pide.

Media hora despues, Niall Horan entra en nuestra suite.

¡Madre mía! Lleva una camisa blanca con el cuello abierto y unos pantalones grises de franela que le caen de forma muy seductora sobre las caderas. Todavía tiene el pelo mojado. Al mirarlo se me seca la boca... Esta alucinantemente bueno. Entra en la suite acompañado de un hombre de treinta y pocos años, con el pelo rapado, un elegante traje negro y corbata, que se queda en silencio en una esquina. Sus ojos castaños nos miran impasibles.

- Señorita Steele, volvemos a vernos.
Horan me tiende la mano, que estrecho mientras parpadeo rápidamente. ¡Dios mio!... Está realmente... Cuando le toco la mano, siento esa agradable corriente que me recorre el cuerpo entero, me enciende y hace que me ruborice. Estoy convencida de que todo el mundo puede oír mi respiración irregular.

- Señor Horan, le presento a Katherine Kavanagh - Susurro señalando a Kate, que se acerca y lo mira a los ojos.
- La tenaz señorita Kavanagh, ¿Que tal está? - Sonríe ligeramente y parece de verdad divertido - Espero que se encuentre mejor._____(tn) me dijo que la semana pasada estuvo enferma.
- Estoy bien, gracias, señor Horan
Le estrecha la mano con fuerza, sin pestañear. Me recuerdo a mi misma que Kate ha ido a las mejores escuelas privadas de Washington. Su familia tiene dinero, así que ha crecido segura de si misma y de su lugar en el mundo. No se anda con tonterías. A mi me impresiona.

- Gracias por haber encontrado un momento para la sesión - Le dice con una sonrisa educada y profesional.
- Es un placer - Le contesta Horan lanzándome una mirada.
Vuelvo a ruborizarme. Maldita sea.

- Este es José Rodriguez, nuestro fotógrafo - Le digo.
Y sonrío a José, que me devuelve una sonrisa cariñosa y luego mira a Horan con frialdad.

- Señor Horan - Lo saluda con un movimiento de cabeza
- Señor Rodríguez
La expresión de Horan también cambia mientras observa a José.

- ¿Dónde quiere que me coloque? - Le pregunta Styles en un tono un tanto amenazador.
Pero Katherine no esta dispuesta a dejar que José lleve la voz cantante.

- Señor Horan, ¿puede sentarse aquí, por favor? Tenga cuidado con los cables. Y luego haremos también unas cuantas de pie.
Le indica una silla colocada contra la pared.

Travis enciende las luces, que por un momento ciegan a Horan, y susurra una disculpa. Luego el y yo nos quedamos atrás y observamos a José mientras toma las fotografiás. Hace varias con la cámara en la mano, pidiéndole a Horan que se gire a un lado, al otro, que mueva un brazo y que vuelva a bajarlo. Luego coloca la cámara en el trípode y sigue haciendo fotos de Horan sentado, posando pacientemente y con naturalidad, durante unos veinte minutos.

Mi deseo se ha hecho realidad: estoy admirando a Horan desde una distancia nada grande. En dos ocasiones nuestros ojos se encuentran y tengo que apartar la mirada de la suya, tan inextricable.

- Ya tenemos bastantes sentado - Interrumpe Katherine - ¿Puede ponerse de pie, señor Horan?
Se levanta y Travis corre a retirar la silla. El obturador de la Nikon de José empieza a chasquear de nuevo.

- Creo que ya tenemos suficientes- Anuncia José cinco minutos después.
- Muy bien - Dice Kate-. Gracias de nuevo señor Horan
Le estrecha la mano, y también José

- Me encantará leer su articulo, señorita Kavanagh - Murmura Horan, y se vuelve a mi que estoy junto a la puerta - ¿Viene conmigo, señorita Steele?-me pregunta
- Claro - Le contesto, totalmente desconcertada
Miro nerviosa a Kate, que se encoge de hombros. Veo que José, que esta detrás de ella, pone mala cara.

-Que tengan un buen día - Dice Horan abriendo la puerta y apartándose a un lado para que yo salga primero.
Pero... ¿De qué va todo esto? ¿qué quiere? Me detengo en el pasillo y me muevo nerviosa mientras Horan sale de la habitación seguido por el tipo rapado y trajeado.

- Enseguida te aviso, Taylor - Murmura Horan al señor rapado.
Taylor se aleja por el pasillo y Horan dirige su ardiente mirada esmeralda hacia mi. Mierda... ¿he hecho algo mal?

- Me preguntaba si le apetecería tomar un café conmigo.
El corazón se me sube de golpe a la boca. ¿una cita? Niall Horan esta pidiéndome una cita. Esta preguntándote si quieres un café. Quizá piensa que todavía no te has despertado, me suelta la voz de mi conciencia en tono burlón. Carraspeo e intento controlar los nervios.

- Tengo que llevar todos a casa - Murmuro a modo de disculpa retorciendo las manos y los dedos.
- ¡Taylor! - Grita.
Pego un bote. Taylor, que se había quedado esperando al fondo del pasillo, se vuelve y regresa con nosotros.

- ¿Van a la universidad? - me pregunta Horan en voz baja.

Asiento, porque estoy demasiado aturdida para contestar.

- Taylor puede llevarlos. Es mi chófer. Tenemos un 4x4 grande, así que puede llevar cambien el equipo.
- ¿Señor Horan? - Pregunta Taylor cuando llega hasta nosotros con rostro inexpresivo.
- ¿Puede llevar a su casa al fotógrafo, su ayudante y la señorita Kavanagh, por favor?
-Por supuesto, señor - Contesta Taylor
- Arreglado. ¿Puede ahora venir conmigo a tomar un café?
Horan sonríe dándolo por hecho.

Frunzo el ceño.

- Verá... Señor Horan... Esto... La verdad... Mire, no es necesario que Taylor los lleve.-Lanzo una rápida mirada a Taylor, que sigue estoicamente impasible -Puedo intercambiar el coche con Kate, si me espera un momento.
Horan me dedica una sonrisa de oreja a oreja deslumbrante y natural. Madre mía... Abre la puerta de la suite y la sostiene para que pase. Entro deprisa y encuentro a Katherine en plena discusión con José.

- _______(tn), creo que no hay duda de que le gustas - Me dice sin el menos preámbulo
José me mira ceñudo.
- Pero no me fío de él - Añade Kate.
Levanto la mano con la esperanza de que se calle, y milagrosamente lo hace.

- Kate, ¿puedes llevarte a Wanda y dejarme tu coche?
- ¿Por qué?
- Niall Horan me ha pedido que vaya a tomar un café con el.


im in love.. | via Facebook

***

¡Hola lectoras! Nuevamente me paso por aquí, para deciros algo, son tres cosas. 
- Primero, que me sigáis en twitter.
- Segundo, la que no me tengan en mi tuenti ''real' que me agreguen.
- Tercero, pero no menos importante, gracias por leer. Os amo.


1 comentario: